
Samuel Huntington solo acertó en parte: la gran divisoria cultural entre el Occidente y el mundo musulmán no es la democracia sino el sexo. De a cuerdo con una nueva encuesta, ambos, musulmanes y occidentales , quieren democracia, pero están en las antípodas en cuanto a las actitudes sobre divorcio, aborto, igualdad de género, y derechos de homosexuales- lo que no anuncia un futuro mejor para la democracia en Medio Oriente.